viernes, 29 de mayo de 2009

Para no tener Miedo


Cuantas cosas, dejamos de hacer,disfrutar ,tener,vivir, por Miedo...

En el mundo, tres de cada diez personas no pueden dominar sus niveles de ansiedad, en la Argentina alrededor de seis millones de personas los padecen (sólo cuarenta mil están bajo tratamiento), según datos de la Organización Mundial de la Salud

"El miedo es una emoción normal que todos los animales superiores tenemos y que cumple una función muy importante porque detecta peligros y nos genera alertas de situaciones de riegos", explicó Gustavo Bustamante, doctor en Psicología y representante de la Fundación Fobia Club.

Es que según el especialista, "miedo hay que tener, el problema es cuando es desmedido y desproporcionado". Además, el miedo y la fobia son conceptos diferentes que tienden a confundirse.

Mientras el miedo es un sentimiento normal que se presenta ante un peligro inminente, las fobias, uno de los más frecuentes trastornos de ansiedad, es un temor irracional y exagerado ante objetos, animales o situaciones cuya peligrosidad no justifica esa reacción.

"Así como el miedo se aprende, también hay que aprender a manejar la ansiedad para que ella no nos maneje a nosotros, principalmente las personas que tiene alta sensibilidad", describió Bustamante

Detectarlos
Según Bustamante, es muy común que cuando la persona comienza a tener más miedo de lo esperado, se dé cuenta que el miedo es desmedido y quizás lo solucione inmediatamente. Pero cuando se trata de un trastorno de fobia o ansiedad, de pánico o de una persona obsesiva compulsiva, el desborde debe ser tratado.

El primer consejo para una persona sofocada por sus miedos es intentar afrontarlos. "Es bueno que alguien cercano le diga que lo intente, que se fije varias veces si puede hacerlo o resolverlo", dijo el psicólogo. Y agregó que sólo en caso de que no pueda se necesita ayuda externa o un tratamiento.

"Lo primero que hay que lograr es quitar la respuesta de ansiedad patológica, luego ayudarla a detectar y corregir los pensamientos que están distorsionados o son disfuncionales y, por último, estimular para que poco a poco haga un hábito a eso que le tenía miedo", destacó el especialista.

Una vez que se vencen las fobias o los temores excesivos, es hora de disfrutar. "Es normal que las personas al superarse se sientan muy seguros, entonces se divierten y aprenden a disfrutar la situación", advirtió Bustamante

Pasos valientes para poner en acción
* Reflexionar y escribir acerca de los miedos. Cuántos son y cuáles se considera que hacen realmente daño.
Es importante estar conciente de las consecuencias negativas que traen los miedos, tanto físicamente (como tensión muscular o dolores de cabeza), hasta en el aspecto emocional (como estrés, angustia o desespero).

* Analizarlos puede ayudar. Detallar las situaciones, objetos, personas o animales que los generan y buscar posibles soluciones para resolver o mejorar el problema.

* Hablar serenamente con personas de confianza acerca de situaciones difíciles de vida y de los temores que se padecen permitirá darle un sentido más racional a lo que se siente.

* Enfrentarlos uno y mil veces. Si se trata de situaciones concretas como el miedo a la oscuridad o a viajar en avión, luego de usar todas las herramientas anteriores, es preciso probar, intentar y superar el problema

* Y, por último, lo ideal es, luego de lograr los objetivos, festejar y valorar el paso que se dio. No hay que restar importancia

En un post de abril, hablamos de la meditación, que se está empleando mucho, para transtornos de ansiedad, ataques de pánico,fobias.
En los momentos que los terrores nocturnos me atrapan, meditar, y especialmente HOÒPONOPONO es una técnica muy buena para superar las crisis.

ADRIANA

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