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sábado, 6 de junio de 2009

Pensar la Democracia...


Pensar la democracia

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo,
si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas,
la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento”.
(Nelson Mandela, 1998)

La democracia constituye un complejo número de mecanismos articulados, con múltiples reglas de participación en los procesos de deliberación y toma de decisiones, en los que el poder se divide constitucionalmente o estatutariamente, en múltiples funciones y ámbitos territoriales, y se establecen variedad de sistemas de control, contrapesos y limitaciones, que llevan a la conformación de distintos tipos de mayorías, a la preservación de ámbitos básicos para las minorías y a garantizar los derechos humanos de los individuos y grupos sociales.
Ante tal definición de democracia, se puede aseverar que existen una serie de diferencias entre los gobiernos democráticos institucionalmente legitimados (caso de las democracias representativas) de los denominados "delegativos". La democracia delegativa, como es el caso de nuestro país y que no es ajena a la tradición democrática, no alcanza la plenitud de la democracia representiva. Se debe tener presente que la democracia delegativa se caracteriza por ser menos liberal y fuertemente mayoritaria; consiste en producir, a través del voto, una mayoría que autoriza a alguien a convertirse, por cierto número de años, en la exclusiva corporización e intérprete de los más altos intereses de la Nación.
La consecuencia del accionar de la democracia delegativa se refleja en la pérdida de poder del gobierno que se manifiesta en el bloqueo de medidas inconstitucionales por parte de tribunales ("legalistas" y "formalistas" según la concepción oficial), las demandas de asociaciones de trabajadores y empresarios y la reacción del partido, o la coalición que eligió al presidente, que afectado por la pérdida de popularidad del mandatario niega apoyo parlamentario a las medidas que el Ejecutivo pretende imponer. Esto aumenta el aislamiento del presidente y se tiende a soslayar o ignorar al Congreso (decretos de necesidad y urgencia o recurso de superpoderes inconstitucionales) o corromperlo, como a otras instituciones si así conviniere. En ocasiones, ante un ciclo económico favorable se pone de manifiesto la instrumentación de mecanismos legales y/o políticos con la finalidad de asegurar la permanencia en el poder del sistema y sus usufructuarios. Asimismo, encuentran inaceptable la sujeción a lo constitucionalmente establecido, respecto de la duración del mandato, forzando en casos la reforma de la Carta Magna, como ocurrió en el gobierno del Dr. Carlos Menem, a favor de la perpetuación en el poder de los factores dominantes del sistema delegativo.
En otras circunstancias, los gobiernos del caso pueden verse afectados fuertemente por la situación económica, especialmente cuando el descontrol de las variables económicas se manifiesta con efectos inflacionarios sobre el poder adquisitivo de los salarios. Ante ello, la reacción se traduce en medidas tales como los controles de precio, la manipulación de la información sobre variables económicas, tal como son los índices de inflación, limitantes a la exportación de determinados productos, intervención en mercados conflictivos, etc. Pareciera que la democracia delegativa, encarnada en gobiernos unipersonales inclinados al ejercicio de prácticas propias de regímenes autocráticos, están sometidas a un apremiante círculo vicioso determinado por los "apuros" por resolver problemas económicos y atender reclamos sociales y el lapso de tiempo del mandato por sobre el ejercicio del poder dentro de los límites institucionales. De allí que para sostenerse los gobiernos apelen a recursos extremos, como suele ser la elusión de la norma constitucional, la perversión del orden institucional, el impedimento de todo control de los actos, etc.
En la lógica delegativa, las elecciones no son el episodio normal de una democracia representativa, en las que se juegan cambios de rumbo pero no la suerte de gestas de salvación nacional. Para una democracia delegativa, hasta las elecciones parlamentarias adquieren auténtico dramatismo: de su resultado se cree que depende impedir el surgimiento de poderes que abortarían esa gesta y devolverían el país a la gran crisis precedente. Hay que jugar todo contra esta posibilidad porque, para esta concepción, todo está realmente en juego. Es importante entender que estos argumentos no son sólo recursos electorales; expresan auténticos sentimientos. Indudablemente este no es el accionar de los gobiernos en las democracias representativas. Típicamente, los períodos de visible crisis del poder delegativo, son de gran incertidumbre, con ellos tendremos que vivir, sin perder la esperanza de que, aunque mediante oblicuos y ya largos caminos, nuestro país se encamine hacia una democracia representativa, condición necesaria para ir dando solución a los múltiples problemas que nos aquejan. No sé si será posible moverse de inmediato en esa dirección; esta duda no sólo se refiere a un Poder Ejecutivo que parece poco dispuesto a reconducir su gestión, sino que también incluye a la oposición, la cual contiene importantes franjas que han demostrado compartir estas mismas concepciones y prácticas delegativas, y no es seguro que las abandonen si triunfan en estas o en futuras elecciones.
El logro de instituciones fuertes, a través de un profundo y sostenido proceso de reciclaje de las mismas; evitar los vicios y costos de las malas prácticas y deformaciones democráticas; y la prudente implementación de modos y hábitos democráticos acorde a la vigencia de un Estado de derecho, principalmente sujeto a la accountability o control de los actos de gobierno, es el camino para superar la democracia delegativa y el horizonte a seguir para arribar a una democracia representativa.
Fuente consultada Contrapuntos: ensayo escogido sobre autoritarismo y democratización (1997), Guillermo O´Donell.
Lic. Miguel Angel Rizza

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola q mas bn o no

andrea dijo...

Excelente reflexión sobre la democracia

http://cosasdemivida-felicidad.blogspot.com/

democracia dijo...

dejo la pagina que hice donde utilizo tu foto!
este es un fb para proponer como mejoraríamos la democracia, que cambiaríamos para poder controlar el sistema http://www.facebook.com/profile.php?id=100002499570828